Los nuevos administradores del campo deportivo de la Asociación Obrera Deportiva nunca pensaron que en su cancha y en sus oficinas se paseaban los fantasmas, desde que cerraban las puertas escuchaban pasos tras suyo y cuando pensaban que habían dejado encerrado a alguien más, terminaban con los pelos de punta.
Es así que llamaron al experto Javier Cordero y Angela Aguilar para realizar la investigación, tras varias horas y soportar el frio intenso confirmaron con cámaras nocturnas que estos seres se pasean por camerinos, oficinas y la propia cancha.
Pero no son malos, presumen se trata de viejos jugadores que eran parte del centro deportivo y que cada fin de semana iban a jugar partidos de futsal, aunque otros dicen son los fantasmas de los jugadores.







