La advertencia lo hizo, Amancaya Rivera, una prestigiosa diseñadora que en su último viaje al norte de Potosí, en la localidad de Llallagua ya no encontró tejidos hechos a mano y con toque del diario vivir, en reemplazo habían hechos a maquina y con iconografía china.
El equipo de Detalle Impacto y Telemundo se traslado al lugar para investigar, muchos de los tejedores de gorras, chalecos, son varones y ahora dicen que deben competir con las máquinas, advierten que muy poca gente ya compra sus trabajos y piensan ya no tejer más. Un hecho que preocupa pero que está pasando desapercibido.










