Un joven artista que salió de lo convencional para promocionar su arte, si bien es una técnica antiquísima, este artista recurre a la sangre para poder realizar cuadros de arte, mucho de ellos superan los mil dólares, pero encierran una parte de él. Una técnica que la Asociación de Artistas de La Paz ha visto como innovadora y apoyan a su uso aunque nadie se anima a utilizarla.
Ya son más de tres años que Juan Pablo Cortés recurre a esta técina y por eso a nivel internacional lo conocen como el vampiro del arte. Todo comenzó al ver un gillette en su mano y tras realizarse un pequeño corte, ver correr el rojo de la sangre como un elemento artístico.
En esta entrevista para Testigo Directo nos cuenta sobre sus inicios y logros, un joven artista que tiene bien establecido su norte a pesar del uso de su propia sangre como pintura.







