Las familias que están en plena frontera con Chile, en la región del Silala, están a la espera de atención y también que se resuelva la demanda con Chile, revelan que hace varios años atrás por culpa de dirigentes departamentales se truncó las aspiraciones de recibir un porcentaje chileno por el uso de las aguas de lo que mostraron es un ojo de agua que sale en territorio boliviano.
Las 10 casas que se hicieron durante el gobierno de Evo Morales, no cuentan con los servicios básicos y aseguran que es esto lo que impide que más familias puedan quedarse a vivir y poder de mejor manera sentar presencia.

Asimismo denunciaron que hace varios años atrás un grupo de carabineros quisieron mover los hitos a condición de que la gente del lugar pase a ser ciudadanos chilenos, situación que negaron, rotundamente y se comprometieron a seguir cuidando las aguas del Silala.








