Por Ricardo Argote

La pandemia trajo consigo la afectación en la economía a de cientos de familias que no pueden pagar los prestamos que hicieron al banco. Luego de varias movilizaciones, varios sectores, como los transportistas consiguieron el diferimiento de los pagos, la misma Resolución ASFI/028/2021 del 14 de enero que reglamenta y regula el tratamiento que deben dar los bancos a la reprogramación de créditos y refinanciamiento ha sido bienvenida por quienes aseguran viven del día, pero esto ha puesto en riesgo el sistema financiero según los propios banqueros.

Los bancos Mercantil Santa Cruz, de Crédito, Nacional de Bolivia, Bisa, Ganadero, Económico y Fortaleza impugnaron y piden la anulación de la Resolución que establece un período de gracia de seis meses, sin el pago de intereses y capital, para el refinanciamiento y/o reprogramación de deudas.

Lo que advierten es que la misma ASFI está yendo más allá de sus funciones de control y verificación, es decir, de establecer normas obligatorias sin darle chance a la entidad financiera a poder recuperar interés y capital con el acreedor.

Pero por el otro lado, sin duda están quienes salen beneficiados con la reprogramación de sus créditos, población que ha manifestado el siguiente movimiento desde enero de 2021, 228 millones de dólares en marzo de 2020 a 2.906 millones de dólares en diciembre de ese año. Es decir movimiento económico que según los banqueros debe analizarse cuidadosamente para evitar una mala gestión económica.