Roberto Ramírez hace hermosos adornos con las llantas viejas, desde maceteros, hasta bolsones hechos de este material en su pequeño taller de la ciudad de El Alto, sobre la Avenida Costanero, su teléfono es 71967917.
Cuenta que aprendió el oficio hace cinco años, cuando una sequía azotó su pueblo de Caquiaviri, por lo que tuvo que emigrar a la ciudad de El Alto, cuenta que ya en su comunidad usaba las llantas viejas como bateas por lo que sabía cortar casi perfectamente, esto le facilitó mejorar su talento en el diseño de sus obras.
Ahora en su taller rodeado de llantas viejas diseña, corta y pinta cada uno de sus trabajos, un trabajo lo termina en menos de 24 horas y su precio oscila entre los 100 y 150 bolivianos.
Su tarea ha sido replicada en varios lugares como Santa Cruz donde también, Oscar Paco, vive de reutilizar las llantas y convertirlas en muebles.








